CULTURA VISUAL II – SINCRONICIDAD

Hace poco más de seis años, en casa tuvimos a nuestra primera hija. Como quisimos dejar para la sorpresa el saber si iba a ser niño o niña teníamos dos opciones de nombre, quizás alguna más, pero en cualquier caso había opciones para sexo masculino y femenino. Para niño teníamos entre otras opciones la de Mateo, un nombre que hasta entonces se oía poquísimo a pesar de ser un nombre bíblico pero de mucha menor aceptación que Juan o  Marcos. Como al final fue niña, no utilizamos ese  nombre.

El caso es que unos dos años después, ya en los parques con la niña, se oía llamar a muchos Mateo curiosamente, ese nombre que tanto nos gustó y que abundaba poco, de repente se había convertido en viral. ¿Qué pudo ser lo que lo propició?, planteo dos alternativas:

 

Acausal: Según mi mujer, había una palabra para definir esa forma de que se crease tendencia de forma inconsciente para los que la adoptan. Después de buscar información al respecto vimos que la palabra que lo definía podía ser la que Carl Gustav Jung definió como sincronicidad, esto es la “coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar y relacionado con los pensamientos y emociones de la persona que lo experimenta”

Causal: Desde mi punto de vista sí que existiría un relación causa-efecto y es que la serie de televisión, doctor Mateo, permanentemente anunciada en televisión, nos había hecho más familiar este nombre. Creo que esto mismo se repitió poco después con Lucas,  después de que la película “Lo imposible” llevara a la pantallas la valentía de Lucas Bennet interpretado por Tom Holland. Seguramente en este caso habría gente que utilizó dicho nombre de forma más consciente.

 

Pero vamos allá con el término sincronicidad, porque es probable que se hayan producido coincidencias en tu vida que respondan perfectamente a lo que se define con este concepto. En mi caso, puedo decir que sí, sin causa aparente coincidencias que llaman mucho la atención. Incluso en la fotografía, ver una idea similar o muy parecida, coincidente o no en el tiempo, pero estando seguro de no haber conocido la otra hasta entonces ni haber hecho pública la mía.

 

Os cuento dos ejemplos recientes:

  • Hace medio año aproximadamente conocí el proyecto de Kate Kirkwood, Spines. Un proyecto del que nunca había oído hablar, donde la autora fotografiaba la columna vertebral de las vacas en superposición con las cordilleras del paisaje de fondo.

Inmediatamente me vino a la cabeza una imagen mía, donde la idea era la misma pero con un caballo.

  • Poco después, ya con la idea de este post en la cabeza y después de haber creado, pero no publicado, un tríptico sobre un choque de un coche contra un poste de tendido eléctrico vi un tríptico en blanco y negro con una idea muy similar de José Fonticoba, con el que en ocasiones mantengo conversaciones interesantes sobre fotografía y al cual agradezco que me hubiese cedido el uso de su tríptico para ilustrar este post.

La pregunta, al igual  que antes, es si estas coincidencias son fruto de la sincronicidad o es la cultura visual la que nos lleva a preparar la imagen de una determinada forma y la coincidencia la que haga que confluyan en tiempos más o menos próximos.

 

¿Qué opinas?

¿Alguna vez te ha pasado lo mismo y has sentido que has perdido la oportunidad de aprovechar una idea original?

¿Quieres compartir alguna experiencia tanto fotográfica como no fotográfica sobre la sincronicidad?

Animaros a dejar vuestros comentarios!

 

2 comentarios sobre “CULTURA VISUAL II – SINCRONICIDAD

  1. Como bien has dicho estamos muy influenciados por lo que vemos o lo que nos enseñan; que suele ser lo mismo. Es casi habitual que los que gustamos de la fotografía consultemos los mismos autores, nos enamoremos de las mismas fotos ,sigamos las mismas tendencias, estemos en las mismas redes sociales y hasta tengamos discursos muy parecidos influenciados por videos, talleres o cursos del que hayamos formado parte, por lo tanto, ¿Son ideas originales?…, en el momento en que todo está inventando lo que hacemos son adaptaciones e interpretaciones de proyectos ya conocidos, incluso autores consagrados y de referencia reinterpretan trabajos que han hecho sus homólogos en épocas pasadas.
    Hace algún tiempo me sucedió con Saul Leiter, creía (probablemente por desconocimiento) que era un fotógrafo poco conocido y reconocido, con el tiempo se ha vuelto tan “viral” que todas las fotos de calle intentan ser Saul Leiter o Alex Webb, fotos de habitaciones que inspiran soledad intentan ser el pintor Edward Hopper, el erotismo de Araki o la soledad atormentada de Francesca Woodman. Coincidencias? o cultura visual?

    1. Hola Malena,

      Sabes que el siguiente post sobre cultura visual es sobre la originalidad ;-). Yo creo que desde un punto de vista formal es dificil innovar, pero la innovación seguirá existiendo (a cabeza non para), puede venir por nuevas formas de tratar los trabajos. exponerlos, visionarlos, etc… sigue habiendo trabajos que nos sorprenden todos los días, no por su técnica o parte formal-visual sinó porque la fotografía tiene la capacidad de trasladarnos emociones, sensaciones y vivencias. Rafa Badía comenta que la música Pop son los tres-cuatro acordes de siempre, pero de vez en cuando sale algún autor que nos emociona y nos atrapa, pues eso no es la música en sí sinó la interpretación.
      En esta serie de entradas sobre cultura visual trato de mostrar reflexiones propias, inevitablemente influídas por todo lo que oímos y como dices coincidentes en muchos casos para los que estamos en esta aventura de la fotografía. En este caso me he decantado por la incertidumbre de si todo es motivado por una causa o simplemente ocurre por esa sincronicidad. Encantado de que estés ahí!

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