Cultura visual, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?

La formación y la información como bases del conocimiento permiten que no tengamos que enfrentarnos a un nuevo proyecto partiendo de cero, para de esta forma llegar a conocer lo que han hecho otros antes e intentar aportar nuevo contenido con nuestro trabajo e interpretación. Los recursos y las referencias son necesarios para cualquier labor de investigación, por tanto, el conocimiento de los grandes artístas visuales y sus obras es un muy buen punto de partida para nuestro desarrollo como fotógrafos. Ya sea como artesanos o como artístas, nuestro trabajo necesitará esas referencias visuales previas.

Podemos definir esto como parte de la cultura visual, siendo este un término mucho más ámplio que define una educación visual, en la que además de cuestiones teóricas se estudiarán las obras de los grandes artistas visuales a las que trasladar dichas teorías. No se trata de imitar o copiar el trabajo de otros, sino de conocer recursos, interiorizar discursos y permitir disponer de herramientas para el desarrollo de trabajos. Esa interiorización puede hacer que una vez pase el tiempo, captemos una imagen y pensemos no haberla visto nunca, pero quizás, si que parten de un germen que sea la imagen vista años atrás.

¿No os ha pasado alguna vez que habeis fotografíado una escena y tiempo después al verla de nuevo vincularla con otra por algún parecido? Nuestra imagen no tiene porque ser mejor o peor que la inicial, y en ella seguramente también hayan influído otras imágenes y experiencias anteriores, no por este hecho tenemos que conceder menos mérito a la segunda imagen, porque su autor ha sabido en cualquier caso, ver, interiorizar y reinterpretar a su manera dando lugar a esa segunda.

Desde mi punto de vista esos recursos son necesarios y buenos para toda mejora y habrá que juzgar cada imagen por sus valores visuales pero sin pretender cuestionarla por  falta de originalidad, pues como la mayoría y puede que hasta la primera, estará afectada por la cultura visual de su autor y por tanto influída por otras imágenes anteriores.

El título de este post se debe a que podríamos hacernos esa pregunta, que es primero, el huevo (la primera imagen) o la gallina (idea de captación de la imagen propia) y en que manera la imagen inicial realmente ha motivado que nuestra cabeza haya visualizado y decidido hacer click en nuestra segunda imagen.

Os dejo lo que a mi entender podrían ser unos ejemplos:

Y finalizo con esta fotografía del perro en la nieve de Koudelka para dejaros una versión mía, no tiene la misma similitud de la escena de Navia al carecer de esa fuga central y el terreno nevado, pero, ¿en que medida cuando visualicé la escena y la posición del perro recordé la fotografía de Koudelka insconcientemente?
perro jgiz

Como dijo recientemente Joan Fontcuberta en la galería Vilaseco de A Coruña, “hoy en día una imagen nos lleva a otras, vivimos en un tiempo de la apropiación como un gesto casi natural y por tanto, debemos sustituir el término apropiación por el de adopción, permitiendo así a esa imagen nuevas posibilidades de existencia”.

 

¿Qué opiniais?

¿Es para vosotros importante la cultura visual o una forma de caer en seguir haciendo lo mismo que se ha hecho hasta ahora?

¿Teneis en mente alguna pareja de fotografías que podrían encajar en esta reflexión?

Animaros a dejar vuestros comentarios!

4 comentarios sobre “Cultura visual, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?

  1. Moi boa reflexión Jesús, e moi bos exemplos! O certo é que iso ocorre moito máis nesta época de saturación de imaxes e estímulos visuais e non nos debe asustar. Iso lévanos a experimentar, ver alternativas…o caso que o camiño semella moooi longo. Jejeje! Un saúdo!

  2. Moi interesante! Coido que as referencias visuais son imprescindibles para, con sorte, chegar a facer algo propio. O importante é admitir que as temos e empaparse delas sen tratar de imitalas conscientemente, co tempo temos que confiar en que sementarán algo en nos que levará a algo personal, máis alá das similitudes formáis.
    Saúdos e noraboa polo post.

    1. Moitas grazas Jota, vindo de tí, toda unha honra… como dís, con sorte chegar a facer algo propio, aínda que no camiño axudarannos tamén a abrir novos camiños, non só no fotográfico, tamén no vital. Agradecese tamén a participación, supoño que tí sabes ben que así se leva mellor o monólogo que supón traballar detras dunha pantalla. Saúdos de volta!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *